Autor Tema: Fin de semana en Milán y Como  (Leído 1539 veces)

Desconectado alfcat

  • Moderador
  • Forero Maestro
  • *****
  • Mensajes: 4662
Fin de semana en Milán y Como
« en: Enero 02, 2008, 08:38:38 20:38 »
Nosotros por motivos de trabajo no disponemos de fines de semana para poder viajar, pero el último se septiembre si lo teníamos libre, así que pensábamos poner rumbo a cualquier sitio barato. Y lo que empezó siendo un fin de semana romántico acabo siendo el fin de semana de 11 amigos. El destino elegido fue Milán porque desde Valencia Clikair suele tener muchas fechas a 40 € ida y vuelta.

Viernes 28 de septiembre

Nuestro vuelo salía a las 9’15 de la noche, así que cenamos en el aeropuerto antes de subir al avión, luego a embarcar, todo en hora y poco más de las 11 de la noche estábamos aterrizando en Malpensa. No habíamos facturado nadie, así ganábamos algo de tiempo para ir a pillar el bus a la ciudad.

Ya habíamos visto en internet que el Malpensa Shuttle salía a las 11’30 de la noche y si perdíamos ese había que esperar 45 minutos mas, pero sin problemas y según lo previsto a las 11’30 pillamos el bus; ya compramos el billete de ida y vuelta que son 10 €.

El trayecto duró poco más de media hora, porque entre la velocidad del conductor y el poco tráfico llegábamos poco más de medianoche a la Estación Central que es donde tiene su última parada.

Nuestro hotel ya había sido elegido cerca de la Estación Central por dicho motivo, para llegar cuanto antes y que nos fuera mas cómodo; además estar cerca de esta parada que también es de metro esta muy bien porque por allí pasan las 2 líneas.

El Hotel Demo es un dos estrellas bastante sencillo pero muy correcto para su precio, para que nos saliera mas barato cogimos 2 cuádruples y 1 triple; nos salió a cada uno por 55 € las 2 noches, con desayuno incluido, que evidentemente no era para tirar cohetes pero no estaba mal. A dormir.

Sábado 29 de septiembre

Tras el desayuno, destino Como, al llegar al metro nos compramos un billete para todos los transportes para 2 días que vale 5’50 € y luego compramos el billete regional para ir a Como.

Los billetes los compramos, pero nos equivocamos y cogimos un tren que iba a Leco (otra parte del lago), cuando nos dimos cuenta, bajamos, volvimos atrás, y ya pusimos destino Como. La estación desde la que salen los trenes de cómo es Puerta Garibaldi.



El día estaba nublado pero tampoco llovió así que no era para quejarse, callejeamos hasta que ya se hizo la hora de comer y buscamos un restaurante (que al final fue el elegido) que habíamos leído en un foro “Restaurante La Darsena”, la mayoría de restaurante tienen los precios en la calle, pero como se hablaba bien de este y tenía buena pinta nos decidimos.



No nos defraudo en ningún sentido, tiene vistas al lago, es elegante, servicio muy atento, la comida estaba estupenda, los platos enormes y el precio estupendo. La mayoría pedimos pizzas, la calzone era descomunal, bebidas y postres deliciosos también por 20 €, les sacamos un chupito de limonchelo, diciendo que en España era típico. Totalmente recomendable.







Tras la comida tocaba el funicular para subir hasta Brunate, subes una colina y una vez arriba es un pueblecito de chalets (algunos preciosos) donde tras un paseíto llegas a un mirador muy bonito; era una pena que el día estuviera nublado, pero tiene su encanto también. Sobre las 5 de la tarde decidimos ya bajar para ir a coger el tren.

Nos metimos en el primer vagón que pillamos (que era el de cola), las otras veces que nos montamos en el tren no llegamos a validar, pero afortunadamente esta vez si, porque cuando estábamos en nuestra siesta apareció el revisor y nos echo de vagón porque aquel era de primera y nuestros billetes eran de segunda, si encima no llegamos a validar, mal asunto. Los vagones son absolutamente iguales, luego nos fijamos y en la puerta pone un uno pero quien se iba a imaginar que el vagón de cola era el de primera clase.

Desde el hotel para ir al Doumo pillábamos el tranvía nº 2 que nos alucinaba porque era de los antiguos totalmente de madera (se puede subir por cualquier de sus 3 puertas).

Algunos ya habíamos visto fugazmente el Duomo y la Galería, pero la mayoría no, eso si, de noche nosotros no lo habíamos visto, tiene unos carteles que le afean bastante de Elle y Marie Claire, pero si pagan la restauración habrá que aguantarse.




Fuimos a ver un café llamado Verdi, en la calle de su mismo nombre, que recomendaban en un foro para comer, se encontraba cerrado pero se podía ver que era muy bonito, esta lleno de fotos de artistas de cine por todas partes, es muy pequeño, así que lo descartamos. Esta cerca de la Scala.

Tras pasar por la Galería Vittorio Emmanuelle, llegaba la hora de la cena, pero tampoco había mucha hambre, la mayoría se decantó por todo un clásico McDonal’s, pero nosotros no teníamos casi hambre y seguimos callejeando hasta que nos pillamos un “gelato” menudo helado el mío que era de frambuesa esta estupendo, yo con el frío no suele comer helado, pero cuando probé el de Alfredo no pude resistirme; luego se apuntaron todos a por el helado y ya nos fuimos a dormir.

Domingo 30 de septiembre

Como nuestro vuelo salía por la noche, para rellenar un poco el día fuimos hasta los Naviglios, que son unos canales, que actualmente están todos cubiertos y los domingos a su alrededor es un mercadito de antigüedades; estos canales fueron muy importantes en el transporte de mármol para la construcción del Duomo.



El siguiente destino era el Castillo Sforzesco y luego ya hacía el Duomo, para subir, la mayoría eligió el ascensor, aunque hubieron algunos que subieron a pie, dijeron que era bastante suave. Desde arriba es impresionante merece la pena y es otra perspectiva completamente diferente.





Y ya tocaba buscar sitio para la hora de comer, como era domingo estaba todo lleno, y aquí es donde no nos gustó Milán los precios y sobre todo las bebidas son excesivos, al final comimos en uno pasta que era precocinada y por el mismo precio que el de cómo, y menuda diferencia. Luego más heladito.





Ahora tocaba entrar dentro del Duomo, que evidentemente impresiona mucho menos, pero ya que estas ahí hay que entrar. Descansamos un poco en unos bancos y ya volvíamos al hotel a por las maletas.

Cogimos de nuevo el Malpensa Shuttle y al aeropuerto, nuestro fin de semana estaba acabando. Llegamos un poco pronto y todavía no podíamos facturar así que fuimos a la zona de bares para ir cenando, tras la cena ya se podía facturar, control de seguridad y a esperar. En su hora a las 23’40 salíamos hacía Valencia.

Si nunca se ha visto Milán, esta bien pero es que con un día le sobra y por ejemplo tienes a 40 minutos zonas como la de Cómo que son una pasada.