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Costa Oeste Usa, para repetir (II)

Envíado por en Martes, 24 agosto 20109 comentarios
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Miércoles 24 de septiembre (RUTA 66 Y GRAN CAÑÓN)

Kilómetros aproximados 450.

Este día iniciamos posiblemente la parte más bonita del viaje, pero para llegar a nuestro destino a buena hora y poder ver cosas por el camino, había que madrugar, y el despertador sonó a las 5’45. ¡Pero si hace un rato estábamos hablando con nuestros amigos!, madre mía que sueño. Desayunamos y pillamos un taxi para ir al Paris, que era donde estaba la oficina de Hertz en la que habíamos reservado el coche.

Aquí tampoco hubo posibilidad de elección, te tocaba el que había en la plaza que te habían indicado, y también era el modelo elegido y no el “o similar”. Para ir sobrados de espacio y cómodos nos alquilamos una Van (aquí una monovolumen), concretamente la Toyota Siena, ese coche es de 7 plazas, pero plegamos la fila de atrás. Y ya con nuestra Toyota salíamos de Paris a Nueva York. Primero hicimos el check-out y luego ya subimos a recoger las maletas, y así ya directos al parking. Fue una buena idea pilar una monovolumen a pesar de ser 4 personas, porque así las maletas y las bolsas no molestaban, y había espacio de sobra. A las 8’20 nos pusimos en macha.

Primera parada, como no, Presa Hover Dam, utilizamos el parking de pago que hay muy muy cerquita, para así ganar tiempo y no ir a parar muy lejos; costó 7 $, es caro, pero es el precio de no querer andar. No es que me decepcionara la presa, pero es que tampoco se ve mucho, además estaba la zona de obras, supongo que en avioneta se tendrá otra percepción.

La siguiente parada fue en Kingman para ir a un hipermercado a comprar la famosa nevera de corcho (7 $), hielo, algunas bebidas y algo de comida.

Y luego ya empezamos la carretera de lo que es la famosa Ruta 66, que la verdad es que ya queda poco, pero bueno lo que queda para el turismo es cuanto menos curioso, y dichas paradas además sirven para romper un poco la monotonía de la carretera.

El primer pueblo fue HACKBERRY, hay que decir, que como nos esperábamos algo más grande, nos lo pasamos y hubo que dar media vuelta. Y aquí ya me tocó turno de conducir, que ilusión mi primer coche automático, que fácil es, eso sí, lo que tiene de cómodo, lo tiene de aburrido, entre que las carreteras son rectas y que el paisaje varia poco, si en un coche manual tienes que hacer poco trabajo, en un automático aun tienes menos. Por ejemplo, en un coche manual cuando se quiere hacer una parada rápida (digamos, la típica para hacer una foto) hay que cambiar de marchas, pero en un automático basta con pisar freno y luego acelerador.

Nuestra intención era comer en Williams, pero sobre las 2 de la tarde, empezó a atacar el hambre, así que el siguiente pueblo que encontramos paramos a comer; resultó que el pueblo era SELIGMAN, uno de los más típicos de la Ruta. Y sin mirar, entramos en el primero que vimos, y resulto ser uno muy famoso, el “Delgadillo’s Snow Cap”, pero no nos habíamos percatado hasta que al abrir la puerta vimos que tenía dos pomos, y es que el tío es muy bromista; otro truco que suele hacer es el de cómo si fuera a mancharte con mostaza, pero en realidad es un hilo que sale de la botella; con las veces que lo habíamos leído y al final acabamos picando. Al final el sitio estaba muy bien, todo de lo más decorado y de lo más típico, comimos unas hamburguesas.

Después de comer, continuamos carretera, y de repente dijimos “¿qué es eso?”, y resultó ser una nube de abejas o algo similar, nunca había visto algo así; nos dejaron el cristal fatal y hubo que parar en la primera gasolinera.

En Williams no llegamos a parar, porque con un poco de suerte llegaríamos al Gran Cañón para el atardecer, después del paisaje, desértico y medio desértico que te acompaña todo el día durante este recorrido, de repente sin darte cuenta estas rodeado de bosque; eso significaba que nos estábamos acercando.

Sobre las 5’30 llegamos al Gran Cañón y como aun se veía buen sol y quedaba un buen rato para el atardecer, fuimos directos a tomar posiciones para ver el atardecer, concretamente hacia el mirador de Mater Point, que pilla bastante centrado.

Las sensaciones que tiene uno cuando ve aquello tan inmenso, son difíciles de explicar, hemos visto películas, hemos visto un montón de fotos, nos lo han contado, pero eso de llegar allí tú y verte ante aquella inmensidad, es algo difícil de explicar. Acababa de llegar, y ya me estaba preguntando cuando volvería.

Tras el atardecer, había que encontrar el hotel “Maswik Lodge”, lo teníamos dentro del parque, y estaría a unos 10 minutos en coche del mirador. Los hoteles estaban muy bien indicados, porque desde que entras y cada poco hay una señal que va indicando Lodges, y luego cuando llegas a uno te pone el nombre del hotel y otra señal con Otros Lodges, siguiendo las señales no tiene perdida, aunque fuera ya noche cerrada. Las habitaciones eran sencillas pero estaban muy bien; son todo bloques de 2 alturas separados unos de otros y rodeados de naturaleza.

Sobre las 9 cenita en la cafetería del hotel, que era en plan self-service, al que fuimos andando medio a oscuras, porque las farolas alumbran lo mínimo. Tras la cena, como no había sueño nos tomamos unas cervezas en el bar del hotel. A las 10’30 ya nos íbamos a la cama, no sin antes quedarme un rato contemplando las estrellas.

Jueves 25 de septiembre (GRAN CAÑÓN)

Kilómetros aproximados 100.

Empezamos el día con un buen madrugón, pero es lo que tiene querer ver amanecer; a las 5’30 ya estábamos en el coche, el termómetro marcaba 5º, y a esas horas ya clareaba algo. En 15 minutos llegamos a Mater Point, el mismo mirador en el que vimos el atardecer. Pillamos sitio en primera línea; el sol todavía no había salido, hacia fresquito, pero como no hacía viento se estaba bien; y todavía esperamos un ratillo para ver salir el sol.

Los colores que se ven en el Gran Cañón al atardecer y amanecer, son los mejores, porque luego durante el día el sol es muy fuerte y hay mucha luz, los colores no se aprecian igual.

Luego regresamos al hotel para desayunar, y tras el desayuno a las 7’45 salimos hacia el aeropuerto, tardamos unos 20 minutos en llegar, llegar al aeropuerto no tenía ninguna complicación, se encuentra en las puertas del parque y tiene un buen cartel, así que fue muy fácil encontrarlo.

Lo primero que nos dijeron nada más llegar, es que no se podían subir ni mochilas ni bolsos, solo las cámaras, así que volvimos al coche a dejar las mochilas. Luego pagamos el suplemento de carburante, nos pesaron, vimos la peliculita sobre seguridad, y al salir nos dieron nuestros números, y yo como era de esperar tenía el 1; la plaza 1 es la que está justo al lado del piloto y esta suele ser para personas de poco peso; en esa plaza se tienen más visibilidad, incluso bajo tus pies puedes ver algo.

Elegimos el vuelo de las 9 por dos motivos, uno porque así luego ya teníamos todo el día para hacer lo que quisiéramos, y otro es porque a esas horas ya hay luz de sobra, a mediodía ya tiene que hacer demasiado sol, mas reflejos y esas cosas; recomendamos esta hora.

Nuestro vuelo era el largo, el de 45-50 minutos, para aquellos que no lo hayan hecho, decirles que las palabras IMPRESIONANTE y ESPECTACULAR se quedan cortas, el momento en que ya entras en lo que es el Gran Cañón, es algo increíble. Bajamos emocionados del vuelo. Decir que durante el vuelo, el helicóptero no se movió nada de nada, fue un paseo muy tranquilo.

Ya de retorno al Gran Cañón, paramos para hacernos la foto con el cartel de la entrada, no lo sabíamos, pero descubrimos que había un trípode de piedra para que te puedas hacer la foto. Esto es algo que nunca habíamos visto.

El plan de la mañana era hacer los miradores de la carretera Desert View, así que fuimos directos hasta el último, ya que así luego nos pillaban todos a la derecha. Estos miradores son los de la parte derecha del Gran Cañón. Empezamos en el último, el Desert View Point y acabamos en el Grandview Point, en total son unos 5 miradores, hacer la ruta con sus paraditas y sus fotos nos llevaría unas 2 horas. En los miradores había bastante gente, en alguno incluso nos costó aparcar. Lo bueno es que como aquello es tan grande, siempre tienes un rincón donde puedes estar prácticamente solo.

Como ya era hora de comer y habíamos acabado la ruta de los miradores decidimos ir a comer al “Bright Angel Restaurant”, nuevamente comimos muy bien y a muy buen precio, los 4 por 73 $ con propinas incluidas.

Como los miradores de la parte izquierda del Gran Cañón, estaban cerrados por encontrarse su carretera en reformas, el plan de la tarde era el tren “Coconino” que hacia un viaje de 90 minutos y que no tenía mala pinta, pero como todavía quedaba un rato, nos fuimos a descansar al hotel. A las 5 en punto ya estábamos en la estación pero cual fue nuestra sorpresa, que allí no había ningún tren y la estación estaba mas cerrada que cerrada, fuimos a preguntar a un par de sitios, en uno no nos pudimos hacer entender, y en otro dijeron que sí que salía (también nos lo habían dicho en el hotel ayer al registrarnos y preguntar); esperamos hasta las 5’30 que era su hora pero nada de nada. Así que cogimos el coche, y dimos una vuelta, no sabíamos que hacer, nos quedamos chafadísimos; fuimos al súper a comprar unas cosillas de comida y bebida, y luego a Tusayan a poner gasolina. Así que al final acabamos en el bar del “Tovar Lodge” tomándonos unas cervezas. Al salir nos acercamos a la grieta para ver que sensación daba eso de saber que ante ti tienes esa inmensidad pero que no se ve absolutamente nada; es una sensación algo extraña.

Como la tarde fue tan tranquila no teníamos ni hambre, también hay que decir que comimos muy bien, así que al final no cenamos y nos fuimos bien prontito a la cama.

Viernes 26 de septiembre (MONUMENT VALLEY)

Kilómetros aproximados 480.

Aunque no hubo amanecer, no nos libramos del madrugón, ya que nos esperaban unas cuantas horas de viaje; así que a las 7’30 ya estábamos con las maletas cargadas dirección Monument Valley. Este día se pierde una hora, ya que al pasar del estado de Nevada al de Utah, hay que adelantar los relojes 1 hora.

Del camino poco que contar, solo que muchas paradas para cambiar de conductor, y desde que empezamos a divisar Monument Valley no pudimos resistirnos a hacer unas cuantas paraditas.

Pasamos de largo Monument Valley para llegar hasta el Mirador del Río San Juan (pertenece al Goosenecks State Park). El mirador está bien, pero pensábamos que estaba más cerca, así que eso hizo que luego tuviéramos que correr un poco.

Y acercándonos a Monument Valley, alguna que otra parada; desde esta parte se tienen las mejores panorámicas del parque.

Nuestro hotel era el “Goulding’s” que se encuentra a escasos minutos de la entrada del parque, llegamos al hotel a las 3, y teníamos 1 hora justa para comer y pillar los billetes para la excursión allí en el mismo hotel (menos mal). Así que fuimos casi corriendo al restaurante, pedimos rápido casi sin pensar ni lo que pedíamos y a las 4 llegamos puntuales a la salida de la excursión. La comida nos costó 57 $ (creo que pedimos ensaladas y hamburguesas), pero aquí venía incluía una propina del 20%, aunque el precio total tampoco es caro.

Por internet habíamos pedido información al hotel de las excursiones, y nos quedamos con una que empezaba a las 4 de la tarde y que duraba 3’30 horas; creo que costó 50 $ por persona.

A esas horas el calor apretaba bastante, pero íbamos con todo lo necesario, gorras, los pañuelos para la polvareda, y sobre todo mucha agua. El vehículo no estaba mal, durante las 2 o 3 primeras paradas el sol apretaba de lo lindo y en las paradas había bastante gente; luego ya fuimos encontrando menos gente. Es una buena hora para empezar la excursión porque aunque a esas horas el sol pega muy fuerte, en una hora o así ya se notaba que empezaba a bajar algo; bastante peor será hacerla por la mañana.

La excursión nos gustó bastante, la mayoría de gente la hace por su cuenta, pero la carretera es muy mala y no nos apetecía meter el coche; y lo bueno que tiene esta excursión es que accedes a zonas privadas, que aunque no tienen interés especial, estas bastante tranquilo, ya que no hay más gente. En el vehículo iríamos la mitad más o menos, unas 10-12 personas, así que íbamos bien. Nos reímos un montón con los baches, porque con la velocidad que llevaba, de vez en cuando pegábamos unos buenos saltos.

Al principio de la ruta privada, hicimos una parada sacadinero, en las que te “enseñan” una vivienda india, nosotros no llegamos a entrar, porque aquello evidentemente tenía pinta de tener bien poco de interesante. Hacia el final de la visita empezó a atardecer y el fresquito era considerable en el vehículo. Hay que ver la cantidad de polvo que tenía la cámara de fotos; por no hablar de la ropa y el pelo.

Llegamos al hotel cerca de las 8, y todavía teníamos que hacer el check-in, nos dieron una casita en la tercera altura que es la última, las dos primeras alturas son tipo motel y la tercera son varias casitas dispersas. La habitación era bastante grande, y además de las 2 camas había una supletoria, un sofá, mesa y sillas; muy completa.

Lo primero que hice al llegar a la habitación, fue buscar un pincelillo para poder limpiar un poco la cámara de fotos, daba penita, estaba llena de polvo; menos mal que tras la limpieza quedó bien, y luego no se detectó ningún problema ni nada.

Luego nos instalamos y nos duchamos, el hotel estaba lleno (había un cartel informativo que así lo indicaba), pero aún así decidimos que cenaríamos lo más tarde posible y eso era llegar al restaurante a las 9; y como ya no había prisa, nos tomamos la cena más relajadamente; la cena nos salió por 46 $, pero el ticket no llevaba incluida la propina como en la comida, la sumamos nosotros como en todos los sitios.

Luego ya nos fuimos a la habitación, aquí el cielo estaba completamente despejado, pero no se veían tantas estrellas como el Gran Cañón, supongo que algo normal ya que la altura entre los dos parques no tiene nada que ver; el Gran Cañón esta mucho más alto.

Sábado 27 de septiembre (BRYCE CANYON)

Kilómetros aproximados 520.

Pusimos el despertador a las 7, aunque nos despertamos algo antes, y como ya clareaba, nos vestimos rápidamente; salimos del hotel y caminamos durante unos minutos para tener una buena panorámica. No hacía nada nada de frío, era una temperatura muy agradable para esas horas de la mañana.

Desayunamos y sobre las 8 salimos rumbo Bryce Canyon, hoy tocaba otra buena tirada de carretera. Para llegar a Bryce durante un buen rato cogimos la 89, que es como muy americana, muy de película, no paramos para hacer ninguna foto porque pensábamos que luego a la vuelta pasábamos de nuevo por allí, pero no fue así. Nos hizo mucha gracia un pueblo que en sus afueras eran todo de iglesias, de todo tipo de religiones.

Lo primero que hicimos al llegar a Bryce Canyon, fue hacernos la foto con el cartel de la entrada, y aquí por supuesto también había trípode. Llegamos sobre las 2, y nuestra idea inicial era comprar unos bocatas y comer en algún merendero, pero como el día no invitaba mucho, nos pillamos unas pizzas en la tienda, y luego ya nos dirigimos a los miradores. Se notaba una temperatura bastante fresquita, incluso más que en el amanecer.

Como es mucho más cómodo, fuimos directos al último mirador, durante el camino el tiempo se estaba poniendo bastante feo, nos llovió un poco, vimos un par de relámpagos y luego como humo saliendo del bosque.

Al llegar al último mirador, el tiempo había cambiado bastante, a peor como era de prever y cuando salimos en el mirador Rainbow & Yovimpa Points, hacía un viento y un frío horroroso, y además llovía un poco, pero bueno, aun así, para una visita rápida se podía aguantar; en media hora desde la entrada del parque hasta este último mirador, la temperatura bajó cerca de 10 grados; antes de bajar, nos pusimos los forros polares y las chaquetas.

Los miradores por los que no pasa el bus y a los que se accede en coche, al estar a mayor altura, hacía bastante frío y llovía algo, pero bueno eso no impidió unas paraditas rápidas en todos los miradores.

Era considerable la diferencia de temperatura de Rainbow & Yovimpa Points que están a casi 2.800 metros de altura, con el Bryce Point que está a unos 2.500 metros.

Al llegar a Bryce Point la mejora del tiempo es considerable, así que chaquetas fuera, allí nos recreamos un buen rato, ya que este mirador es una preciosidad. Para mí el mejor del parque. La imagen del parque de Bryce es una imagen que sorprende bastante, supongo que será porque para la mayoría es un parque desconocido.

Continuamos la ruta de los miradores rapidita, porque la luz estaba empezando a desaparecer, y no nos queríamos dejar ninguno.

Sobre las 6 hicimos el check-in, y nuevamente como en el Gran Cañón, mapita para llegar a la habitación; la habitación estaba genial, muy espaciosa y con una terraza en pleno parque. Aprovechando que todavía quedaba algo de luz y que teníamos uno de los miradores a menos de 5 minutos en coche, me fui a ver el atardecer. Aunque ya sabía que no era lo bonito del parque (es más bonito el amanecer), tampoco me lo quería perder; eso sí, cuando bajo sol, además de estar prácticamente sola, la temperatura iba descendiendo por momentos.

Aquí en Bryce, dentro del parque sólo está este hotel, y solo está el restaurante del hotel, así que a las 8 ya nos fuimos hacia el restaurante que cerraba a las 9, nos dieron mesa para las 8’45. Al final entramos a cenar a las 9’15, cosa que preferimos por supuesto, pero ellos nos pidieron disculpas 2 veces por el retraso. Un comedor muy rústico y muy agradable, la cena muy bien como suele ser normal (65 $ los cuatro con propina incluida).

Y después de cenar que serían sobre las 10’30, al salir del restaurante, nos dimos cuenta que en el momento que nos alejáramos de la puerta estaríamos en completa oscuridad, apenas habían farolas, de hecho cogimos un camino que no era el nuestro y tuvimos que volver sobre nuestros pies. Totalmente recomendable una linterna.

Yo me quede unos instantes en el parking a contemplar las estrellas, que habían muchas; que pena no haber pillado luna llena en los parques.

Mañana nuestro viaje, empieza a tocar su fin, volvemos a Las Vegas para irnos a casa.

Domingo 28 de septiembre (ZION Y LAS VEGAS)

Kilómetros aproximados 400.

Último madrugón para ver amanecer, el despertador sonó a las 6’45, rápidamente nos levantamos y nos fuimos. Nuestro hotel estaba situado entre Sunrise Point y Sunset Point, así que con el coche en menos de 5 minutos llegamos a mirador. A estas horas, al igual que ayer al atardecer vimos un montón de cervatillos.

Hacía bastante frío, alrededor de 5º, pero como ya había empezado a clarear, ya intuíamos que a pesar del madrugón y del frío, iba a valer la pena, el regalo que la naturaleza nos ofrece todas las mañanas. Este ha sido el amanecer más bonito de todos, ya que al salir el sol, con sus rayos rojizos va tiñendo las rocas de unos ocres, anaranjados y rojizos muy bonitos.

Tras nuestro último amanecer en la naturaleza, vuelta a la habitación, desayuno, maletas, check-in, y como todos días a las 8 y poco en carretera. Teníamos unas 5 horas hasta Las Vegas, pero tampoco teníamos prisa,; y además hoy al pasar del estado de Utah al de Nevada, se gana 1 hora, ya que hay que retrasar los relojes.

Pasamos por Zion, y la verdad es que aunque solo sea pasar por su carretera sin entrar el parque merece la pena, tiene unos paisajes muy bonitos también y su carretera rojiza es muy curiosa. Hicimos unas cuantas paradas, aunque aquí prácticamente no hay miradores y espacio para parar en la carretera; pero aún así se puede hacer alguna paradita rápida.

Después de un par de paradas sobre las 2 aparcamos en nuestro hotel, que para despedirnos de este maravilloso viaje elegimos el Venetian; al salir del coche en el parking el bofetón de calor fue considerable, así por las buenas, 40º.

Aunque la hora de entrada era a las 3, decidimos hacer el check-in a ver si teníamos suerte y así ya teníamos una cosa hecha; como se notó el nivel del hotel, además de que cuando un empelado del mostrador se quedaba libre, levantaba un cartelito para que el cliente lo viera, había una persona que se encargaba exclusivamente de ir acompañando a los clientes junto a la persona que te iba a atender. No hizo falta pedir una empleada que hablara español, nos tocó directamente. Y además hubo suerte y ya tenían nuestra habitación. Luego decidimos ir a comer a la zona de comidas rápidas.

En vista de lo enorme que es el hotel (te dan un planito indicando cuál es tu ascensor), decidimos ir primero a situarnos a ver si encontrábamos nuestro ascensor, y lo nuestro nos costó. Y ya desde allí buscamos el parking, fuimos al coche a por las maletas, las subimos a la habitación, y fuimos a devolver el coche al Paris, volvimos en taxi, el calor a aquellas horas se nos hacía insoportable. Y llegó creo el único momento de relax del viaje, unos a la piscina y otros a ducharnos con todo lujo y tranquilidad.

Aquí nos dimos el capricho del viaje y pillamos la “Suite Venetian Rialto” que mide unos 100 metros cuadrados, la habitación era impresionante, camas muy blandas pero muy cómodas (las mejores del viaje), un sofá enorme, un ventanal con vistas a la piscina enorme, un baño impresionante. Nos quedamos fascinados, desde luego aquí no tuvimos problemas de espacio con las maletas. Como era de esperar estaba cuidado con todo lujo de detalle, habían dos mandos para regular el aire acondicionado, las cortinas iban con mando a distancia, el minibar por sensor (vamos que si mueves algo te lo cobran, pero de ello te avisan al hacer el check-in); 3 televisiones (una frente el sofá, otra frente las camas y otra en el baño).

Los que se fueron a la piscina, tuvieron sus más y sus menos para volver a la habitación, ya que se equivocaron de ascensor y entonces llegar a nuestra planta era imposible; tuvieron que volver sobre sus pasos y subir en el mismo que bajaron, al final estuvieron cerca de 15 minutos dando vueltas; aquí en los hoteles de Las Vegas los ascensores suelen estar divididos en los que suben de las plantas 1 a la 15 o algo así y los que suben de la 16 a la 30. Decir que la piscina del Venetian está en el cuarto piso.

Ya con todos fresquitos y descansados, nos dimos un paseo por el interior de hotel, que tiene para ver y perderse, al exterior salimos muy poco.

No nos quisimos perder el paseo en góndola, en el que nos reímos un montón, pensando lo surrealista que es aquello; decir que hay un paseo que va por el exterior y otro por el interior del hotel; nosotros cogimos el paseo por el interior que es más fresquito. El paseo costó 51 $ los 4, con un descuento del hotel.

Después nos volvimos a echar otras risas, jugándonos nuestro último dólar a las maquinitas, y cuando digo último, digo último en singular, cada uno se jugó 1 $; puedes jugar céntimo a céntimo, y así claro puedes estar un montón de rato dándole al botón (como hacen los profesionales) o la palanca (como nosotros). Decir que actualmente en caso de que te toque algún premio, no salen las monedas, sino que sale un ticket con el valor.

Y a las 9 fuimos cenar al “Canaletto” que es uno de los restaurantes que se encuentran en el interior el hotel, la cena nos costó 133 $ (con propinas incluidas).

Llegamos a la habitación sobre las 11, acabamos las maletas y a dormir, que mañana nos esperaba el último madrugón, y además el día iba a ser duro entre vuelos y aeropuertos.

Lunes 29 y martes 30 de septiembre (vuelta a casa)

A las 7 ya estábamos en el taxi camino al aeropuerto en una Van, no hubo ningún problema en conseguirlo, ni en conseguir que fuera una Van; el trayecto costó 20 $.

Una vez en el aeropuerto, intentamos plastificar una de nuestras maletas, pero después de dar unas cuentas vueltas y preguntar, al final encontramos a alguien que hablaba en español y nos dijo que allí no se plastificaba.

En facturación no había mucha cola, pero cuando nos tocó turno, con la dificultad del idioma y las pocas ganas que tenía de entendernos la chica, tardamos unos 20 minutos. Pero por lo menos, nos dieron las tarjetas de embarque Las Vegas-Atlanta y Atlanta-Paris.

En el control también había poca gente, así que pasamos rápido. Una vez dentro desayunamos e hicimos tiempo como pudimos, hasta las 10’50 que era la hora de nuestro vuelo.

El avión era de Delta Airlines y salió en hora, teníamos pantallitas individuales, el vuelo fue de unas 4 horas, los chicos se entretuvieron jugando una partida al Trivial (en ingles claro) con el resto del pasajeros, y yo me entretuve con la ruta de vuelo aprendiendo geografía americana. Nos sorprendió que las azafatas eran todas muy mayores.

Al llegar a Atlanta cerca de las 18’00 (hora local), no había que pasar control, así que una cosa menos; y lo siguiente fue ver si nuestro vuelo estaba en hora (20’45), y en aquellos momentos llevaba 40 minutos de retraso.

Aunque eran las 6 de la tarde, para nuestro estomago era hora de comer, y para no complicarnos la vida comimos algo rápido; aquí nos percatamos de la cantidad de enchufes que habían en la zona para poder cargar cualquier aparato electrónico.

Salimos con el retraso previsto (sobre las 21’30), este avión era de Air France, y mucho mejor y más cómodo que el del vuelo de ida, teníamos pantallitas individuales, aunque algo antiguas comparadas con las de Virgin América y Delta. A la hora de cenar más o menos, sobrevolamos Nueva York, y pudimos ver su silueta nocturna inconfundible; ver Nueva York por la noche desde el cielo es una imagen muy bella. Tras la cenita, un poco de tele y a dormir.

Llegamos a Paris en hora (11’30), aunque tardamos algo en tener puerta. Lo primero que hicimos al bajar fue intentar conseguir las tarjetas de embarque hasta España, pero no había forma, hasta que no abriera la facturación del vuelo no las tendríamos; y el vuelo salía a las 19’30.

Así que como nos esperaba una laaarga escala, compramos los billetes del metro y nos fuimos con el Rer hasta Notre Dame, pero el día era bastante feo y amenazaba lluvia, así que oteamos los bares y elegimos uno para comer. Tras la comida dimos un paseo pero la zona, pero como el día no invitaba mucho a pasear, volvimos al aeropuerto. Eso sí, nos íbamos durmiendo por todas partes.

Aguantamos como pudimos dando cabezaditas y paseando para no dormirnos, y cuando Air Europa abrió su facturación, nos lanzamos a por las tarjetas de embarque, y no sé si es que nos vieron cara de cansados o qué, pero nos dieron la fila de la salida de emergencia a los 4. Antes de despegar ya dormíamos, y así hasta aterrizar en Valencia. Legamos en hora (21’30) y allí teníamos a la familia esperándonos para llevarnos a casa.

Una vez en casa, ni cena ni nada, nos fuimos a la cama directamente. Aunque la espera en París se nos hizo bastante pesada, al acostarnos más o menos en hora al llegar a casa, al día siguiente cuando nos levantamos sobre las 11, ya habíamos cogido de nuevo la hora, no tuvimos jet-lag.

Este fue nuestro viaje a la Costa Oeste, a nosotros nos encantó, yo quiero volver no se cuando, pero alguna vez en esta vida quiero volver a hacer ese mismo viaje. Si habeis llegado hasta aquí, me alegro porque eso significa que os habra gustado. Y estos somos los cuatro viajeros.

ALOJAMIENTOS:

San Francisco. Hotel Stratford correcto y sencillo, habitación y baño algo pequeña, pero porque estábamos los 4 en la misma habitación. Situado en plena Powell Street, por su misma puerta pasa el tranvía. Lo reservamos en Hotels a pesar de que nos salió mas caro, porque queríamos ese hotel y en su página ya no tenían disponibilidad. Nuestra habitación daba a la calle principal, y se oía el tintineo de los tranvías, en algún momento pense que como se me había ocurrido pillar un hotel en la calle del tranvía, pero luego eso me hacía recordar que estaba en San Francisco.

Las Vegas. Hotel New York New York nosotros cogimos con una oferta la habitación Park Avenue Premium View Room, que es una habitación superior con vistas al Strip. La habitación estaba bien para los 4, no tuvimos problemas de espacio; sin estar mal, el baño era alfo más flojo que el resto de la habitación.

Gran Cañón. Maswik Lodge esta dentro del parque, y está compuesto por varios edificios dispersados por una zona boscosa, aquí cogimos 2 habitaciones porque encontramos muy bien precio. Al llegar a recepción te dan un planito para llegar a la habitación, son como grandes cabañas de 2 pisos, nuestras habitaciones estaban en la planta baja; y el coche estaba en la misma puerta.

Monument Valley. Goulding’s Lodge este alojamiento está en las puertas del parque a escasos minutos, es tipo motel y a nosotros nos dieron una cabaña que estaba en el tercer nivel arriba de todas allí solita; la habitación por dentro muy bien y muy espaciosa. Lo reservamos en Atrápalo, a pesar de que nos salió más caro, porque su página no era segura.

Bryce Canyon. Bryce Canyon Lodge este alojamiento está dentro del parquet, son grandes cabañas en las que hay varias habitaciones, la nuestra estaba en la planta baja; la habitación era muy espaciosa y estaba muy bien. También lo reservamos en Atrápalo porque en su página ya no tenían disponibilidad.

Las Vegas. The Venetian en nuestra última noche de este viaje nos quisimos dar un capricho que en esta ciudad no resulta tan caro, nos alojamos en este impresionante hotel y en una Suite Venetian Rialto. La habitación es impresionantes tienes la zona de las camas y el sofá (enorme) bien separadas, tienes una baño enorme y precioso, la habitación la teníamos en el piso 18 y tenía un enorme ventanal con vistas a la piscina. La reservamos directamente en su página con una oferta, para obtener sus ofertas hay que estar registrado y las mandan por mail, sino no se puede acceder a la oferta; esto es muy interesante ya que dependiendo de la fecha se pueden entrar precios sensacionales.

Webs generales:

Seguro de viaje Mondial Assistance, hay muchos pero contratamos este por tener coberturas bastante altas.

Air France si se quiere llegar a un sitio en Usa y volver desde otro tienes que pinchar en Destinos múltiples.

Conexiones Aeropuerto Charles de Gaulle de Paris, muy conveniente echarle un vistazo a los transportes para cambiar de terminal; le que pones origen y destino, y te dice las formas de llegar, nosotros nos la imprimimos y nos fue muy practica la información.

Aeropuerto San Francisco

Aeropuerto Las Vegas

Virgin America

Otra compañía aérea que no usamos pero también tiene buenos precios Southwest

Alquiler de coche

Parques Nacionales se puede encontrar información de cualquier parque que esta catalogado como Parque Nacional.

Entrada anual Parques Nacionales, no hace falta comprarlo antes de ir, al llegar al primer parque lo solicitas y ya esta. Aquí puedes ver su precio. Es valido para todos los parques durante 1 año, normalmente con tres parques mas o menos ya compensa su compra, es muy barato. Es valido, para el titular y 3 acompañantes.

Aquí se pueden ver detalles de muchos hoteles, entre ellos muchos de Las Vegas y otras ciudades web

Webs de San Francisco:

Mapas Transporte, con estos mapas te puedes hacer una idea del transporte en la ciudad, nosotros compramos un mapa de transporte en la Oficina de Turismo que nos costo 3 $ y nos resultó muy útil.

Muni Passports, muy prácticos y recomendables estos pases para 1, 3 y 7 días, que incluyen todo el transporte. Por ejemplo, un día vale 13 $ y un billete suelto de tranvía vale 5 $.

Tickets Alcatraz, es la única página oficial de venta, te imprimes directamente el ticket, luego ya no hay que canjearlo.

Muso Marítimo Nacional

Museo Cable Car

PresidioGo, la zona del Golgen Gate, puedes encontrar mapa y horarios.

PresidioGoDowntown, el bus que va de la zona de Presidio al centro.

Restaurantes Bubba Gump

Restaurantes Chessecake Factory

Restaurantes Lori’s Diner

Webs de Las Vegas:

Pagina con muchas información de hoteles y espectáculos Las Vegas en español

Paseo nocturno en helicóptero

Limusinas Bell Trans

Atracciones Stratosphere

Fremont Street

Transporte publico en Las Vegas, el más interesante es el bus BUS DEUCE puedes ver su ruta y sus horarios; en está página también se pueden encontrar las tarifas

Webs de los Parques:

Grand Canyon se puede encontrar toda la información necesaria horarios, precios, mapas, rutas de buses, horarios de sol, etc.

Folletos varios del Grand Canyon

Folleto en español del Grand Canyon

Goosenecks Park

Monument Valley que es un parque que pertenece a los indios navajos.

Bryce Canyon se puede encontrar toda la información necesaria horarios, precios, mapas, rutas de buses, horarios de sol, etc.

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9 Comentarios »

  • Antonio y Silvia said:

    Nos ha encantado vuestro diario de este maravilloso viaje nosotros estamos planificando uno y este nos ha venido de perlas,nos daba algo de miedo el aventurarnos nosotros solos,pero creo que lo haremos solos,pues es mucho mas a tu aire que es como nos gusta a nosotros,gracias por toda vusetra informacion.

  • alfcat (author) said:

    Me alegro que os haya sido de utilidad, es una de las utilidades de estos diarios, que le sirvan a futuros viajeros; hacerlo por vuestra cuenta, no os arrepentiereis.

    Saludos y buen viaje.

  • Oskar said:

    Hola,

    muchas gracias por vuestro relato. Me ha encantado. Mi mujer y yo hacemos 10 años de casados el año que viene y tenemos pensado ir. Somos aficionados a la fotografía, así que creo que lo pasaremos bien.

    Saludos,

  • alfcat (author) said:

    Oskar me alegro que te haya gustado el diario. Creo que es un buen sitio para celebrar 10 años de casados, no os defraudará; y si además sois aficionados a la fotografía vais a disfrutar como niños. No te pierdas San Francisco y el Gran Cañon.
    Si necesitas más información pasate por nuestro foro y te adyudaremos en lo que podamos.

  • Marta said:

    Hola,

    Estoy pensando en hacerla ahora en Septiembre de 2011, y hacerla por libre.

    Quizás para una chica sola es peligrosa? Cuanto dinero os gastasteis al final? quizas la meljor opcion sería hacerla en coche???

    Gracias ;)

  • alfcat (author) said:

    Marta, no había visto tu mensaje.
    Sólo decirte que USA yo lo veo un país muy seguro, y para una chica sola sin problemas. En coche es muy fácil, eso de ser automáticos ayuda; pero ten en cuenta que las distancias suelen ser grandes.
    Feliz viaje!!!!!.

  • Seba said:

    Los felicito por el diario! En marzo del añ pasado viajamos a la costa oeste y nos sirvio d mucho, x ejemplo, para elegir el Stratford como alojamiento en SF!!!

    Y ahira planeando un viaje a la osta este por casualidad vuelvo a encontrar este y no podia dejar d saludarlos y felicitarlos!

    Gracias nuevqmente!!!

    Slds

  • alfcat (author) said:

    Hola Seba, me alegro que nuestro viaje sirviera para ayudarte en el tuyo, es un placer cuando te dicen algo así.
    Saludos.

  • vuelos said:

    Un viaje clásico para descubrir Estados Unidos, ¡de verdad! Me encanta tu viaje y confirmo que es muy seguro para los viajeros solitarios. Pero sin duda, la mejor experiencia es el viaje en coche. Es cierto que las distancias son largas, pero no me discutiréis que no es único lo de vivir la experiencia americana en sus carreteras largas, sus paradas y sus gentes.

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